Lección 14: Sodoma y Gomorra – Segunda Parte

Lección 14: Sodoma y Gomorra - Segunda Parte

Pasaje Bíblico: Jueces 9-21.

El segundo resultado de abandonar la dirección de Dios es la decadencia moral. Este pasaje ilustra claramente esta verdad. Tristemente, durante el período de los jueces, la nación de Israel que debía demostrar la santidad de Dios terminó actuando peor que Sodoma y Gomorra.  Esta historia nos da una viva advertencia para el día de hoy.

Transcripción

En nuestro último programa, estudiamos acerca del impacto de la desobediencia sobre la religión de la nación de Israel. En este programa, mientras terminamos el libro de Jueces, vamos a estudiar el impacto de la desobediencia sobre la moralidad de la nación de Israel.

Los resultados morales de desobedecer a Dios son devastadores. Los últimos tres capítulos de Jueces nos muestran el destino final de cualquier persona, nación, o sociedad que rechaza la autoridad de la palabra de Dios. Encontramos aquí

  • Infidelidad matrimonial
  • Prostitución
  • Homosexualidad
  • Violación
  • Crueldad
  • Secuestro
  • Venganza
  • Y guerra civil

Y quizás puede estar pensando, “¡uff! Genial. No puedo esperar a seguir escuchando acerca de todas las perversiones de esta nación mientras sigue degenerándose.”

Quizás está preguntándose, ¿porque perdemos tiempo estudiando pasajes como este – especialmente cuando podríamos estar meditando en el libro de Filipenses o algo por el estilo?

Permítame asegurarle de un par de cosas acerca de nuestro estudio de la palabra de Dios.

  • Dios quiere que estudiemos toda su palabra. Y en ella encontramos que Dios toca todo tema y todo problema de la vida – lo bueno lo malo y lo feo.
  • El antiguo Testamento es parte de las Escrituras que Dios declara que son útiles para el creyente.

2 Timoteo 3:16-17 dice.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Es el espíritu de nuestros tiempos el solo querer escuchar las cosas positivas que las escrituras tienen para nosotros. Esperamos que el predicador tiene que ser siempre “feliz y positivo.” Se prefieren las predicaciones entretenidas, con soluciones y aplicaciones rápidas, que finalmente solo ayudan de forma superficial. De estas abundan el día de hoy.

Tengo que confesar que hace unos años atrás, me encontré a mí mismo preguntándome, “¿qué libro de la Biblia podría predicar? ¿Qué libro es el más interesante y práctico?” Luego, recordando 2 Timoteo 3:16-17 tuve que pedir perdón al Señor y confesar, “Señor, tu dijiste que toda la escritura es útil, así que voy a predicar toda tu palabra.”

 

Por qué la Revelación de Dios es Útil

Vayamos al libro de Hebreos donde Dios nos entrega tres claras razones por las cuales estudiar el Antiguo Testamento.

  1. El Antiguo Testamento, según Hebreos 6:18, revela a un Dios que nunca miente
  2. El Antiguo Testamento, según Hebreos 3:12-19, registra la historia de Israel para advertir al creyente del peligro de vivir en incredulidad y pecado
  3. El Antiguo Testamento, según Hebreos 11:32, relata las vidas antiguos creyentes para animarnos en nuestro caminar cristiano.

Me encanta la forma en que el escritor de Hebreos resume este capítulo, que presenta breves reseñas biográficas de varios creyentes del Antiguo Testamento, que a veces llamamos, “los héroes de la fe.” Es como si el escritor levantara sus manos y dijera, en el versículo 32,

¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté,

Notó que todos ellos se encuentran en el libro de Jueces – Su testimonio es importante para nuestra vida.

Luego, en Hebreos 12, el autor nos dice que,

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

Si es un hombre de negocios, una ama de casa, una abogada, o un mecánico; si está soltero, o casado, si tiene hijos o no, sepa que el Antiguo Testamento está diseñado para darle ánimo y fortaleza para correr esta carrera con paciencia. No sé de por vencido.

Además, ¿quiénes somos nosotros como para decidir que partes de su palabra podemos saltar o ignorar? Dios ha registrado las vidas de estos testigos para desafiarnos, motivarnos y traer convicción a nuestras vidas.

Hoy vamos a observar a Israel al borde de la autodestrucción. Así que aprendemos bien esta lección, para así nunca experimentar la devastación que trae consigo el abandonar y desobedecer a Dios.

 

El Horror de la Inmoralidad Sexual

La historia comienza con el relato de un hombre persiguiendo a su esposa infiel. Leamos Jueces 19:1-2.

En aquellos días, cuando no había rey en Israel, hubo un levita que moraba como forastero en la parte más remota del monte de Efraín, el cual había tomado para sí mujer concubina de Belén de Judá. Y su concubina le fue infiel, y se fue de él a casa de su padre, a Belén de Judá, y estuvo allá durante cuatro meses.

El texto va a indicar más adelante que este hombre se había casado con esta mujer, agregándola como si fuera otro objeto de su propiedad para su colección personal.

Si continúa leyendo, va a anotar que, en Israel, la mujer se había convertido en nada más que un objeto. En estos capítulos, mujeres van a ser secuestradas, abusadas, y violadas.

Cuando una sociedad abandona los principios y leyes divinas, la mujer se convierte en un objeto. En un hogar donde el hombre rechaza la autoridad de Dios, la esposa automáticamente se convierte en una sirvienta, en un trapo de piso. En un hogar donde Dios es honrado, la mujer va a recibir dignidad, honor, protección, y el derecho a opinar.

Continuemos en Jueces 19:3.

Y se levantó su marido y la siguió, para hablarle amorosamente y hacerla volver; y llevaba consigo un criado, y un par de asnos; y ella le hizo entrar en la casa de su padre. Y viéndole el padre de la joven, salió a recibirle gozoso;

No leemos en ninguna parte que el conflicto de fondo fue resuelto.

El levita y su esposa se quedan en casa de sus parientes por 5 días y medio, aunque el levita trata de irse varias veces. Su esposa ha aceptado las palabras dulces de su esposo – junto con las flores y el chocolate que seguramente le llevó – y se finalmente emprenden camino de vuelta a casa.

Saltemos hasta Jueces 19:14-15.

Pasando, pues, caminaron, y se les puso el sol junto a Gabaa que era de Benjamín. Y se apartaron del camino para entrar a pasar allí la noche en Gabaa; y entrando, se sentaron en la plaza de la ciudad, porque no hubo quien los acogiese en casa para pasar la noche.

Entendamos que la hospitalidad era un deber sagrado en el oriente. Se esperaba que los residentes de cualquier pueblo abrieran sus puertas a los viajeros que iban pasando por la zona.

Sin embargo, ¡nadie los quiere hospedar! Ya había oscurecido cuando finalmente un viejo granjero que volvía de trabajar los ve y los invita a su humilde hogar para cenar, conversar, y proveerles un lugar seguro para descansar.

Pero esta linda escena está a punto de ser interrumpida groseramente. Veamos que dice Jueces 19:22-28.

Pero cuando estaban gozosos, he aquí que los hombres de aquella ciudad, hombres perversos, rodearon la casa, golpeando a la puerta; y hablaron al anciano, dueño de la casa, diciendo: Saca al hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos.

Y salió a ellos el dueño de la casa y les dijo: No, hermanos míos, os ruego que no cometáis este mal; ya que este hombre ha entrado en mi casa, no hagáis esta maldad.

He aquí mi hija virgen, y la concubina de él; yo os las sacaré ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca, y no hagáis a este hombre cosa tan infame.

Mas aquellos hombres no le quisieron oír; por lo que, tomando aquel hombre a su concubina, la sacó; y entraron a ella, y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana, y la dejaron cuando apuntaba el alba.

Y cuando ya amanecía, vino la mujer, y cayó delante de la puerta de la casa de aquel hombre donde su señor estaba, hasta que fue de día.

Y se levantó por la mañana su señor, y abrió las puertas de la casa, y salió para seguir su camino; y he aquí la mujer su concubina estaba tendida delante de la puerta de la casa, con las manos sobre el umbral.

Él le dijo: Levántate, y vámonos; pero ella no respondió. Entonces la levantó el varón, y echándola sobre su asno, se levantó y se fue a su lugar.

Ahora sabe porque este pasaje no está en entre los 10 textos preferidos para predicar un domingo en la mañana. Es trágico, es cruel, es inhumano. No sabemos si gritar o llorar. Este pasaje revela la violencia de la perversión sexual.

Leemos que los hombres estaban golpeando la puerta, o estaban literalmente abalanzándose contra la puerta. Esta escena refleja el episodio en Sodoma, registrado en Génesis 19, excepto que hubieron ángeles que rescataron a Lot de esos violentos pervertidos sexuales.

Otra diferencia es que, en la historia de Sodoma, los pervertidos eran gentiles idólatras. Sodoma y Gomorra estaban abiertamente en contra de Dios. Sin embargo, en Jueces, los pervertidos eran judíos –eran hijos de Abraham.

Algo parecido ha pasado en nuestra generación. Años atrás las personas que practicaban decididamente la homosexualidad estaban fuera de la iglesia. Hoy su forma de vida es aceptada. Varios son ordenados como pastores, su unión en matrimonio es bendecidas, y cuando el resto de las iglesias gritan “Pecado” se nos considera como cerrados de mente, intolerantes, y fanáticos.

 

Siete pasos a la autodestrucción.

Dios no le ha temblado el pulso al hacer su declaración sobre el asunto en Romanos 1:21. Este pasaje nos enseña los 7 pasos hacia la autodestrucción.

Aquí se nos dice que estas personas “conocían a Dios”, es decir que “sabían acerca de Dios.”

Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Miremos estos pasos hacia la autodestrucción que encontramos en este versículo.

  1. El primer paso es rehusar glorificar a Dios; esto es no darle el lugar que merece en nuestra vida.
  2. Segundo es no querer agradecer a Dios; es como decir “Él no tiene nada que ver con lo que me pasa de todas formas.”
  3. Tercero es no reconocer a Dios; es ignorarlo.

Los siguientes 4 pasos son realmente las consecuencias de los primeros 3.

  1. Cuarto, uno se vuelve un experto en su propia opinión; como leemos en el siguiente versículo (Romanos 1:22) “ellos profesan ser sabios.”
  2. Quinto, uno pierde la habilidad de discernir la verdad. Sus corazones son entenebrecidos, lo que literalmente significa, “no tener discernimiento.”
  3. Sexto paso para la autodestrucción, crear su propio sistema religioso que deja al Creador afuera.

Miremos Romanos 1:23.

y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

  1. Séptimo y último, Dios los entrega a su propio pecado.

¿Qué hace Dios? Él, en efecto, da un paso al costado y deja que el idólatra se autodestruya.

¿Cuáles son los síntomas que aquellos que están atrapados en arenas movedizas de la inmoralidad?

  • Ellos se obsesionan con la inmoralidad sexual (Romanos 1:24)
  • Ellos se obsesionan con la inmoralidad antinatural (Romanos 1:26-27)

Romanos 1:26-27 habla acerca de mujeres y hombre que cambian la función natural de sus cuerpos por la que no es natural. ¿Quién dijo que no es natural? ¿nosotros? No ¡Dios!

De hecho, la palabra clave “función” es la palabra griega skematic de donde sacamos nuestra palabra “esquema o diagrama.” Este es el esquema de Dios – un hombre y una mujer, no hombres con hombres y mujeres con mujeres.

Los problemas que vemos en el pueblo de Israel, y en nuestros días, se encuentran descritos en Romanos 1.

El profeta Isaías, bajo la inspiración de Dios dice,

Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho! (Isaías 5:20,23)

A decir verdad, ni un millón de palabras de estos auto-proclamados expertos no pueden superar una sola palabra de parte de Dios.

Volvamos a Jueces 19:29. El levita toma su esposa muerta, y la lleva devuelta a casa.

Y llegando a su casa, tomó un cuchillo, y echó mano de su concubina, y la partió por sus huesos en doce partes, y la envió por todo el territorio de Israel.

12 mensajeros fueron a las 12 tribus diciendo, “miren lo que ha pasado.”

Continuemos en Jueces 19:30.

Y todo el que veía aquello, decía: Jamás se ha hecho ni visto tal cosa, desde el tiempo en que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Considerad esto, tomad consejo, y hablad.

Esto realmente funcionó.  Sacudió y escandalizó a la nación para que se dieran cuenta de lo que estaba pasando.

 

La Necedad de las Soluciones Humanas

Sin embargo, dos problemas surgen como resultado del despertar de Israel a este pecado. Permítame mostrárselos.

  1. El primer problema es que la tribu de Benjamín defiende a los ofensores inmorales

Note que dice Jueces 20:12.13

Las tribus de Israel enviaron varones por toda la tribu de Benjamín, diciendo: ¿Qué maldad es esta que ha sido hecha entre vosotros? Entregad, pues, ahora a aquellos hombres perversos que están en Gabaa, para que los matemos, y quitemos el mal de Israel.

No deberíamos sorprendernos de la forma en que la tribu de Benjamín responde en Jueces 20:14.

Mas los de Benjamín no quisieron oír la voz de sus hermanos los hijos de Israel.

  1. El segundo problema que surgió en el pueblo de Israel, además de que los hijos de Benjamín defendieron a los ofensores inmorales, es que la nación no respondió correctamente.

La nación toma tres votos necios. Estos fueron.

  • Nadie va a volver a la casa hasta que Gabaa sea atacada y destruida
  • Todos los que no quieran unirse a esta misión serán exterminados
  • Vamos a arrasar con toda la tribu de Benjamín

Así comienza la guerra. Note Jueces 20:15-16.

Los hijos de Benjamín de las ciudades, veintiséis mil hombres que sacaban espada, sin los que moraban en Gabaa, que fueron por cuenta setecientos hombres escogidos. De toda aquella gente había setecientos hombres escogidos, que eran zurdos, todos los cuales tiraban una piedra con la honda a un cabello, y no erraban.

Y fueron contados los varones de Israel, fuera de Benjamín, cuatrocientos mil hombres que sacaban espada, todos estos hombres de guerra.

Entendamos lo que está pasando – Israel juntó 400.000 guerreros, Benjamín unos 27.000. Las probabilidades de Benjamín no son muy buenas.

Sorprendentemente, Israel va a perder las primeras dos batallas. ¿Por qué? Porque no van a Dios para pedir su permiso, ellos solo van a Dios para preguntarle quién tiene que salir primero para la batalla. Mire Jueces 20:18.

Luego se levantaron los hijos de Israel, y subieron a la casa de Dios y consultaron a Dios, diciendo: ¿Quién subirá de nosotros primero en la guerra contra los hijos de Benjamín? Y Jehová respondió: Judá será el primero.

Las palabras “Judá ira primero” son palabras realmente trágicas. Volvamos al principio del libro de Jueces y mire lo que dice el capítulo 1:1-2.

Aconteció después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron a Jehová, diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra los cananeos? Y Jehová respondió: Judá subirá…

¿Notó lo que está pasando aquí? ¿Ve las consecuencias de la desobediencia? Este es el resultado de que cada persona haya hecho lo que bien le parecía.

Los israelitas empezaron peleando contra los habitantes idólatras de Canaán cuando Dios había dicho, “Judá va a ir primero.” Ellos habían desobedecido, y ahora están peleando contra ellos mismos, culpa de su pecado.

Por cuestión de tiempo, no vamos a leer todo el relato de la guerra civil, que se encuentra el capítulo 20. Esta guerra casi arrasó por completo con la tribu de Benjamín.

Ahora leamos Jueces 20:48-21:3.

Los hombres de Israel volvieron sobre los hijos de Benjamín, y los hirieron a filo de espada, así a los hombres de cada ciudad como a las bestias y todo lo que fue hallado; asimismo pusieron fuego a todas las ciudades que hallaban.

Los varones de Israel habían jurado en Mizpa, diciendo: Ninguno de nosotros dará su hija a los de Benjamín por mujer.

Y vino el pueblo a la casa de Dios, y se estuvieron allí hasta la noche en presencia de Dios; y alzando su voz hicieron gran llanto, y dijeron:

Oh Jehová Dios de Israel, ¿por qué ha sucedido esto en Israel, que falte hoy de Israel una tribu?

Típico, llegan las consecuencias del pecado, y todos miran al cielo y le preguntan a Dios por qué. Parecen incapaces de entender la conexión entre una acción y sus consecuencias.

Ya que sus corazones y ojos se habían alejado de la verdad a Dios, los Israelitas fueron incapaces de discernir lo que estaba pasando.

Ahora hacen las cosas aún peor. Las otras tribus de Israel habían hecho un voto para arrasar con la tribu de Benjamín – ahora, están arrepentidos de haber hecho ese voto. 600 hombres son todo lo que queda de esta tribu – y obviamente necesitan esposas para tener hijos y lograr que la tribu sobreviva.

 

El plan doble para salvar la tribu de Benjamín.

¿Qué hicieron entonces? ¿Pidieron acaso consejo de parte de Dios? No, ellos idearon su propio plan. Es un plan inteligente – aunque totalmente malvado. Permítame mostrarle las dos partes su plan para salvar la tribu.

  1. El paso número uno lo encontramos en Jueces 21:10-12

Entonces la congregación envió allá a doce mil hombres de los más valientes, y les mandaron, diciendo: Id y herid a filo de espada a los moradores de Jabes-galaad, con las mujeres y niños. Pero haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que haya conocido varón. Y hallaron de los moradores de Jabes-galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido varón, y las trajeron al campamento en Silo, que está en la tierra de Canaán.

Así que el paso número uno es matar a todos excepto a las jóvenes. Ellos van a matar a los padres y las madres, los hermanos y hermanas menores de las jóvenes. Como ellas no van a tener a nadie que las cuide y ningún lugar donde vivir, no van a tener más opción que convertirse en esclavas, esposas, de hombres de la tribu de Benjamín.

Pusieron el plan en marcha y ahora, de los 600 hombres, solo 200 solteros.

  1. Ahora es el turno del paso número dos. Lo encontramos en Jueces 21:23

Y los hijos de Benjamín lo hicieron así; y tomaron mujeres conforme a su número, robándolas de entre las que danzaban; y se fueron, y volvieron a su heredad, y reedificaron las ciudades, y habitaron en ellas.

Así que el paso dos es secuestrar a las jóvenes que estaban bailando en el festival anual cerca de Betel.

Ellos trajeron enorme dolor y tragedia a las vidas de cientos de personas; dividieron hogares, mataron judíos inocentes.

¿Qué tiene que decir Dios acerca de todo esto? Mire Jueces 21:25.

En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía

 

Aplicación

Permítame resumir nuestros 14 estudios del libro de Jueces en estas tres frases

  1. Cuando la palabra de Dios es rechazada, la depravación en el corazón de una persona es enorme.
  2. Cuando la autoridad de Dios es ignorada, la destrucción de la vida de una persona es inevitable.
  3. Cuando la palabra de Dios es recibida, la diferencia en la vida de una persona es tremendamente maravillosa

Miremos que dice 1 Corintios 6:9-10.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Ahora mire la frase que sigue en 1 Corintios 6:11.

Y esto erais algunos de vosotros…

La iglesia en Corinto estaba llena de personas como usted y como yo. Ellos eran capaces de hacer cometer los pecados más grandes; sin embargo, ellos fueron lavados por la sangre de Cristo y adoptados en la familia de Dios – perdonados por siempre.

Como 2 Corintios 5:17 dice, De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Permítame contarle una historia. Una joven que vive en otra ciudad y va a otra iglesia, vino a mi oficina hace unos días atrás. Nunca la había visto antes. Ella estaba siéndole infiel a su esposo. Ella vino a verme para tratar de encontrar una forma de reinterpretar el pasaje en 1 Corintios 7; ella estaba tratar de encontrar una excusa para justificar su pecado. Hablamos por unos 30 minutos hasta que finalmente se dio cuenta que no había otra forma de entender este capítulo, y que no había forma en que Dios condescendiera con su pecado. Luego, empezamos a hablar acerca de su relación con Dios. Ella se sentó y escuchó el evangelio de Cristo. Llegamos al final del plan de salvación – la forma en que Jesucristo podía perdonarla de todos sus pecados, incluyendo su adulterio, y hacerla limpia y pura – y le dije “tienes que decidir ahora entre Jesucristo y la relación en la que estás metida.”

Esta mujer puso su rostro entre sus manos, y empezó a llorar. Finalmente levantó su rostro y dijo, “elijo a Jesucristo.”

Oramos allí, y esta mujer recibió a Jesucristo como su Salvador.

¿Qué paso con su pecado? La sangre de Cristo lo borró.

Usted y yo estamos viviendo probablemente en los tiempos más emocionante en la historia de la humanidad. Ya que este mundo cada vez está más sumergido en las tinieblas, no hay mejor momento para ser luz y sal. Entre más profunda la oscuridad, más brillante es la luz. Así que brillemos, y entreguémosle a este mundo la solución a su mayor problema. Entregue el mensaje de Cristo que libera, perdona y limpia de todo pecado.

 

 

Este manuscrito pertenece a Stephen Davey, predicado el día 31/05/1992

© Copyright 1992 Stephen Davey

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